¿Y no es acaso su existir una quimera? Todo lo que no tiene es sencillo de alcanzar, su solución se basa en tapiar los ojos y tolerar que todo se desmorone eternamente entre lo real y lo que no, la ficción de un deseo...

Saturday, June 2

Enamorarse es un presagio gratis.

Desde mi caos mental hasta mi desbordado corazón sólo van nervios.
Y mi verano esta plegado entre tus huesos,
le comento al tiempo, de tiempo en tiempo, que fue siempre sonriendo.
Para hablar del Sol que es todo nuestro,
siempre te pedí callarte en los besos y dejarme los pies quietos,
y nunca cumpliste mis deseos,
no te dejaste querer aunque tu piel fuese mi invierno,
nunca, a pesar de que mi Sol eran tus besos.
Fuiste, siempre entre una sombra y un calambre,
me exigías tiempo para poder descolgarte, 
para olvidarte,
de mi.
Y tantas cosas las que no conseguiste de mi cuerpo,
que siempre andabas con el demonio entre los dedos,
me acariciabas,
y yo notaba como se me comía de mi un fragmento.
Y del para cuando volvías, yo ya estaba tan curada,
te quejabas porque no era tu hedor lo que expiraba mi almohada,
le gruñías a mi cuello que no querías putas en el corazón,
yo de zorra: sólo abrigos;
lo demás todo de ti,
"¡Y un cojón!"
Dejémonos de historias, la nuestra no tiene solución,
por eso te imprimo en el culo este recuerdo,
para que cuando venga la fulana desde el cielo,
y te pida de tu hielo en pecho un hueco,
se acuerde, por supuesto, de que estuve yo allí primero.


Sunday, May 27

En honor al gran Ma(n)chado.

El hambre de aire que nos invadía a tramos plegados se deshacía en nuestras manos, ¡y cuántas ganas tuvimos! cuántos presagios de soles y amaneceres quisimos, y por planear nuestras vidas y apostarlas todo al rojo, al cinco...
Efervescentes calaveras que brotaban desde el suelo y volvían a entrar, yo intentaba alcanzarlas con los dedos... Soñar.
Agonizante el corazón pedía auxilio y la fuente de mis poros, de la cual el agua no paraba de manar... Despertar.
Y sobre tus parpados, lentos, quietos, recostados, yo me imaginé mientras soñabas y tarde, muy tarde, despertabas, y la ola de tu carne me sumía hacia dentro, me sumergía entre el hueco de tus ojos hacia el cuello.
¿Quién me paga por fantasear?

Saturday, May 19

Y se desarma la luna solo con tocarla.

Estar mudo de dolor, de corazón. Cuando al prosista se le acaban las palabras, se acaba el mundo. Y lo sé. Yo lo sé porque ya esta todo creado. No hay nada que ingeniar, si quiera los poetas pueden solucionar los problemas de un beodo corazón. Estar indolente de dolor, de corazón. Si ya no son incluidos en razones de vivir los besos de tu pecho en mi canción.
Quizá se me haya secado el trozo de imaginación y ya no tenga nada que decir.
Yo solamente hablaba para hablar de ti.




"Busco como el agua una bajada y me dejo caer derechita hasta tus pies. Juntos somos como cataratas puestas del revés, y volver p'arriba otra vez... Monto de bajada en tu mirada y me dejo llevar. Y por delante y por detrás no queda en pie ni una regla que no podamos saltar, ni límite por atravesar."



Saturday, May 12

Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.

Sueña con el fin de sus lamentos, y le deja a la puerta la escalera trozitos del recuerdo de la avellaneda. Le presume entre las copas y las risas medio revueltas. Amarillos los colores de su falda: le revienta cuando pasa y no la mira, no la espera. Sueña con la vuelta, la moneda. Le recita cortos los poemas, siempre con ese carácter de agua muerta. Tan estancada vive; que cuando saca la polvera se le llena el pelo al viento de piedras, se le eriza la melena, y se queja, le revienta. Le pregunta al pobre trozo de sistema, al aburrido y nocturno, taciturno, al resquemor, al cortejo de miel, a sus palabras, a su saliva, le pide vida. A su madre, a su tierna y grande pieza de nada. Le pregunta lo que sea. Y le revienta.

Friday, May 11

Huele a gato encerrado.

Pedíamos tregua en el juego del "a la mierda a medias", si nos ganábamos espacios, si movíamos fichas sin avisar, cuando se desmoronaba la pieza de la torre que nos evitaba oxidarnos por dentro. Me agarraba la mano, tan blanca, como las banderas, y regurgitaba sueños sobre sus propias promesas, la imposibilidad de mi fe ante sus ojos, caía vencida a los fosos, al sótano, a la muerte. Ningún alma había conseguido vencerme hasta entonces, y él tampoco lo hizo. Conseguiría, tal vez, arrancar, mas allá de las murallas de este castillo que es mi vida, cada una de las piedras, descoloridas, estriadas, infectadas de dolor.



Y si hay algo que me pone cachondo al corazón es su olor entre mis manos, que se puede coger, se acaricia, se inhala y le llega. Y me grita desde dentro "No existe piedad para yonquis de amor", pues no, no. Y si no, para qué molestarme yo, una heroinómana en fragancias, en suplicar...


Pegándole patadas al sol como descosidos, y comiéndonos a besos entre recuerdos, para acabar follando el perro mas que otro esquejo de cuerpo... Y si nos queman los pies y no nos damos cuenta; es porque preferimos fijarnos en el final de nuestra lengua que en tu dios de mierda.

Saturday, May 5

5 de Mayo.

Me levantaba con la cabeza llena de heridas secas, de preguntas y calvarios mentales.
Me levanté porque no quedaban más opciones, porque yo misma me había decidido, programado y estudiado para ser feliz, porque me gustaban las mañanas con Sol y odiaba la lluvia, me gustaba reírme por todo, las noches, llorar despierta, llorar en sueños. Me costaba levantarme con fuerzas. Y llorar dos veces al año, por un hecho insignificante que amoldaba la pelota a diez mil kilos de presión sobre mi pecho, llorarle al cielo o al futuro. Prefería tratar de usted a las personas, marcando las distancias, tensionando los momentos.
Los silencios; sordos, callados o mudos, relativos, morales... Los que más paz me daban en la cámara sonora de mi vida.
Así que, me levante con un día mas, un año, o cinco desde la ultima vez que lo pensé, creyendo que mi ingenuidad seria aplastada por la energía de ganar. "No, no, no, chavala, tu vives porque yo lo permito, recuérdalo." Y si mi mente sobrepasa al corazón habré ganado. Y dejaré de no quererme levantar cada amanecer y cavilaré en los ojos de otros, caminaré sobre sus trozos, destrozados, ¿por quien? Por mi.
Por mi, y por todos mis compañeros. Por sobrevivir.


One of these mornings, won't be very long, you will look for me, and I'll be gone...





Monday, April 30

Un gabacho en mi corazón.

Yo confundía sus ojos con el vidrio de la botella Heineken y se los bebía para olvidarme de todo... Cuando me sonreían sus labios, tan finos, tan perfilados, tan pequeños, y creaban formas abiertas mientras se pasaba la lengua entre el paladar para susurrar "Alicia"... Me miraba, de ese modo suyo, con la ceja izquierda levantada y me guiñaba un ojo para recordarme que no había posesiones, que si quería llevarme al baño era para demostrar la libertad esa que tanto les representa. Libertad de mierda, que acabaste con las opresiones. Yo quería opresiones, joder. Su pecho contra el mio, y de esa cárcel que no me saque nadie. Y vuelvo a sus labios, y me salgo y vuelvo a entrar, y si quieren yo detallo, pero creedme, que saben como acaba.
¿Cuándo alguien dejo tal espacio como este en mi corazón? Será porque nunca nadie se ha marchado tan de repente de mi vida...
Yo no voy a llegar a quererle nunca ya, pero voy a darle las gracias por colgarse de la curva de mis labios desde arriba, y dibujar una sonrisa, por tener ganas de querer de nuevo.
Merci pour tout, parce que je ne vais pas vous oublier.

Saturday, April 21

Un paisaje humano es una espalda.

Le sumía desde el techo la vida, la misma que le entregaba, y caía raudo entre los cabellos de su madre.
Goteaban en el final sus lágrimas de felicidad, y ya viejo, después de toda la vida creada se desplomaba en el océano. Brillaba a lo lejos la estrella, tan lejos que tocaba sus rayos, se despegaban en el reflejo y acusaban a los pájaros de felicidad. Cantos redondos y coloridos, más que las flores, en una gama de pálidos marrones, y la triste y morada piedra que agitaba la mano del niño, daba tres botes y le acuchillaba sin dolor.
- Padre -le decía en su trastornada muerte- nunca había sentido el placer del reencuentro, el origen del final.
Y donde acababa el río, comenzaba el mar.